Tu artículo impermeable se ensuciará como todo lo demás. Con el tiempo, esta suciedad penetrará en todos los diminutos orificios de la membrana de la chaqueta. Esto afecta el rendimiento de su chaqueta y la respiración, lo que hace que sude más y se sienta menos cómodo con la chaqueta. Cuidar y limpiar adecuadamente sus productos a prueba de agua aumentará en gran medida su tiempo para disfrutarlos al aire libre.
En primer lugar, sube todas las cremalleras de la chaqueta para asegurarte de que nada se dañe en la lavadora. Luego, elimine cualquier exceso de polvo del interior de la lavadora antes de agregar sus artículos al lavado. Recomendamos usar productos de limpieza de Grangers o Nikwax, todos ampliamente disponibles en tiendas al aire libre y algunos supermercados. Lava todos los impermeables a 30 o 40 grados. No utilice ningún tipo de suavizante de telas o lejía.
¿Debo reprender mi chaqueta impermeable?
El tejido exterior de los productos impermeables cuenta con un revestimiento repelente llamado Durable Water Repellent (DWR), que hace que el agua se escurra y no se asiente en el tejido exterior. En clima pesado o vientos fuertes, incluso cuando el producto es nuevo, la tela puede abrumarse y reducir la capacidad de la prenda para mantenerlo seco. Además, este recubrimiento no es permanente y necesitará una reaplicación periódica, incluso cuando la chaqueta se almacene solo por un período de tiempo.
Una vez que la chaqueta esté limpia, deberá volver a aplicar el DWR (un proceso llamado "reimpregnación"). Para obtener mejores resultados, seque la chaqueta en secadora una vez que haya aplicado el impermeabilizante, ya que el calor activa el DWR y lo hace más efectivo.
Puede adquirir estos productos de limpieza e impermeabilización de marcas como Nikwax o Grangers. No utilice productos de lavado regulares para limpiar su chaqueta, ya que pueden degradar aún más la impermeabilización.